basada en ciencia y altamente eficaz
Neurofeedback: entrena tu cerebro para AUTOREGULARSE
Una técnica no invasiva, basada en ciencia, que puede apoyar la regulación de funciones como la atención, la concentración o la activación emocional, según cada caso.
Primera fase:
Realizamos un electroencefalograma (EEG) o medición de ondas cerebrales con sensores indoloros y no invasivos. Con ese registro obtenemos información en tiempo real sobre la actividad cerebral en distintas áreas.
Segunda fase:
Tras la valoración inicial, diseñamos un programa individualizado para entrenar patrones relacionados con la autorregulación, con ejercicios guiados y feedback visual o auditivo. El objetivo es apoyar habilidades como atención, concentración y regulación emocional, según las necesidades de cada persona.
- Favorece la concentración y la atención.
- Puede ser un apoyo en TDAH (incluida hiperactividad/impulsividad), dentro de un abordaje integral.
- Ayuda a entrenar organización y planificación.
- Contribuye a la regulación del estrés y la ansiedad (según el caso).
- Puede apoyar procesos de memoria y aprendizaje.
- Refuerza el autocontrol y confianza, al ganar estabilidad y claridad.
¿Qué problemas abordamos con Neurofeedback en la infancia y adolescencia?
- TDAH e hiperactividad (inatención, impulsividad, dificultad para sostener el foco)
- Trastorno del espectro autista (TEA) (apoyo en autorregulación y habilidades asociadas)
- Trastornos del desarrollo (dificultades evolutivas que impactan en el día a día)
- Dificultades de aprendizaje (rendimiento escolar afectado por atención, ritmo, memoria o ansiedad)
- Trastornos del lenguaje (como apoyo dentro de un abordaje multidisciplinar)
- Trastornos de conducta (desregulación, explosividad, oposicionismo…)
- Fobias y miedos (cuando interfieren en su vida cotidiana)
- Trastornos del estado de ánimo (ánimo bajo, irritabilidad sostenida, apatía)
- Insomnio y alteraciones del sueño
- Autoestima y relaciones sociales (inseguridad, rechazo social)
- Funciones ejecutivas (planificación, organización, control inhibitorio, flexibilidad)
- Rendimiento deportivo (concentración y gestión del estrés)
El objetivo no es “cambiar quién es”, sino entrenar la autorregulación para que el día a día pese menos.
¿En qué casos puede ayudarte el Neurofeedback en la edad adulta?
En adultos, el neurofeedback puede apoyar procesos relacionados con ansiedad, atención, estrés, sueño, memoria y rendimiento, siempre tras una valoración profesional.
- Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) (reducción de bucles de activación/ansiedad)
- TDAH en adultos (foco, impulsividad, organización)
- Fobias específicas o generalizadas
- Duelo, trauma o crisis de angustia (regulación emocional y respuesta de estrés)
- Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
- Trastornos del estado de ánimo (ánimo bajo, irritabilidad, desmotivación)
- Trastornos de disociación (caso a caso, con trabajo clínico especializado)
- Problemas de memoria y concentración
- Dolor crónico y fibromialgia (apoyo en gestión del estrés y descanso, sin prometer resultados)
- Enfermedades neurodegenerativas (apoyo cognitivo según indicación profesional)
- Funciones ejecutivas (organización, planificación, toma de decisiones)
- Rendimiento deportivo (concentración, foco y control del estrés competitivo)
Preguntas frecuentes sobre la técnica Neurofeedback
El neurofeedback es muy efectivo. Esto se debe en gran medida a su capacidad para modificar la actividad cerebral de manera específica.
Al recibir retroalimencación sobre su actividad cerebral, el cerebro aprende mediante esta técnica, a modificar su patrón de actividad eléctrica en una dirección más saludable. El resultado de este tratamiento persiste de forma eficaz y duradera.
En general, las sesiones de neurofeedback duran entre 45 y 60 minutos, aunque el profesional que realice el tratamiento de neurofeedback puede ajustar la duración y el número de sesiones en función de las necesidades específicas de cada paciente y de cómo esté respondiendo al tratamiento.

