Bullying: el acoso escolar, un problema silencioso que deja huellas visibles
El acoso escolar o bullying no es “una cosa de niños”: puede afectar a la autoestima, al rendimiento y al bienestar emocional. En terapia ofrecemos un espacio de apoyo para que el menor pueda expresar lo que está viviendo, recuperar seguridad y aprender recursos para afrontarlo. También acompañamos a la familia con orientación clara para actuar con criterio y coordinarse con el centro educativo cuando sea necesario.
Se caracteriza porque el adolescente viola los derechos básicos de los demás o incumple las normas sociales. Este problema produce un deterioro en los contextos sociales, académicos, familiares y social, manifestando los siguientes tipos de conductas (reconocidas en el DSM IV):
- Cambios en el comportamiento del niño, variaciones inexplicables de estados de ánimo; tristeza, aislamiento personal, aparición de comportamientos no habituales
- Cambios de humor
- Llanto o irritabilidad
- Pesadillas, inestabilidad en el sueño y/o el apetito
- Dolores somáticos, dolores de cabeza, estómago, vómitos
- No quiere acudir a actividades lúdicas del colegio
- Se niega o protesta a la hora de acudir al colegio
- Pierde las relaciones con los compañeros por el aislamiento social que va teniendo
- Evidencias físicas de violencia y de difícil explicación: moratones, cortaduras o rasguños cuyo origen el niño no alcanza a explicar
- Variaciones del rendimiento escolar, con pérdida de concentración y aumento del fracaso
Tanto la detección temprana como la prevención son muy importantes para que las víctimas no sufran las graves consecuencias que produce el bullying. Estas situaciones pueden desencadenar, entre otros, los siguientes síntomas:
- Estados de depresión
- Ansiedad
- Baja autoestima
- Trastornos fóbicos
- Fracaso escolar
En casos extremos pueden llegar a cronificarse con la posible aparición de pensamientos suicidas.
Ofrecemos asesoramiento, orientación y un tratamiento personalizado para cada niño o adolescente en función de la situación que se esté produciendo y extendiéndolo a las familias para que tengan estrategias que puedan ayudar a sus hijos a conseguir a superar con éxito el acoso que sufren, así como prevenir estos comportamientos en un futuro.
- La terapia cognitivo-conductual (TCC) es un tipo de psicoterapia muy efectiva, combinada con:
– TCC
– Terapia en habilidades sociales
– Apoyo escolar

