Adolescencia y baja autoestima: una combinación delicada
La adolescencia trae cambios intensos a nivel físico, emocional y social. En medio de tanta comparación y presión por encajar, pueden aparecer dudas, inseguridad y la sensación de “no estar a la altura”. La autoestima se va construyendo desde cómo el adolescente se percibe, cómo se habla por dentro y qué cree que vale.
- La familia
Es el primer entorno donde se construye el autoconcepto. Un apego seguro, límites claros y una comunicación que acompaña ayudan a que el adolescente gane confianza y seguridad en sí mismo. - Las redes sociales
Forman parte del día a día y pueden intensificar la comparación. Seguir referentes, “vidas perfectas” o ciertos estándares puede afectar a cómo se ven y a lo que creen que deberían ser. - El centro educativo
Influye en la socialización y en el sentido de pertenencia. La comparación con otros, la presión por encajar o el miedo al rechazo pueden impactar directamente en la autoestima. - La imagen corporal
En la adolescencia, el cuerpo cambia y la mirada sobre uno mismo se vuelve más exigente. La inseguridad corporal puede extenderse a otras áreas (relaciones, rendimiento, ánimo) y favorecer conductas de aislamiento.
La baja autoestima puede impactar en lo familiar, lo social, lo académico y lo personal. En algunos casos puede asociarse a:
- Ansiedad o ánimo bajo
- Conductas autolesivas o ideas de hacerse daño
- Relación complicada con la comida o con el propio cuerpo
- Dificultades para relacionarse
- Conductas disruptivas sostenidas
- Acercamiento al consumo de alcohol u otras sustancias
Realizamos una evaluación del adolescente y de su familia y, si el caso lo requiere, coordinamos también con el centro educativo para comprender mejor la situación y diseñar un plan de intervención adaptado. Durante el proceso, orientamos a la familia con pautas prácticas para acompañar de forma coherente y ayudarle a gestionar lo que está viviendo.
- Los tratamientos, durante el proceso de intervención, también se extienden a la familia para dotarla de pautas y estrategias que ayuden al adolescente a superar con éxito su problema.

